Seguridad y salud para los trabajadores inmigrantes

Los empleadores tienen la obligación de proporcionar espacios de trabajo seguros y saludables para sus empleados, así como capacitación sobre los riesgos en el trabajo, como protegerse.

Los trabajadores inmigrantes representan el 17.4% de la fuerza laboral en Estados Unidos, y en estados de la costa oeste representan el 27.8%. Gran parte de los trabajadores inmigrantes laboran en sectores como la construcción, hostelería, comercio, agricultura o servicio doméstico.

Todos los trabajadores sin importar su condición migratoria, tienen derecho a que su lugar de trabajo sea seguro y saludable. El Instituto Nacional para la Salud y Seguridad Ocupacional (NIOSH) ha creado programas para identificar y eliminar riesgos en centros de trabajo donde hay trabajadores inmigrantes.

Por ejemplo, el Programa de Análisis de Tasas de Mortalidad y Evaluación de Control de NIOSH (FACE, en inglés) ha identificado y estudiado causas de fallecimientos relacionados con lesiones en el trabajo. El objetivo es identificar las medidas de prevención optimas y crear condiciones optimas para trabajar sin importar el sector al que pertenezcan.

La Fundación Internacional ORP (Occupational Risk Prevention) busca la profesionalización de los trabajadores inmigrantes a través de acciones específicas. Para ello es necesario formar a los trabajadores sobre costumbres y hábitos de trabajo y convivencia; mejorar el conocimiento del idioma, si es que no dominan el inglés; y realizar acciones que promuevan las normas básicas de seguridad en todos los trabajos.

Según la ORP esto fomentaría la seguridad de los trabajadores inmigrantes y traería beneficios como la regularización de las relaciones laborales y mejora de las condiciones de trabajo; aumento de protección social; responder a necesidades de vivienda, guardería entre otros; y la integración sanitaria, educativa y cultural de los trabajadores inmigrantes.

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