¿Cómo avanzan los planes de la reforma migratoria en Estados Unidos?

El plan actual considera un permiso de trabajo por cinco años para migrantes indocumentados llegados antes del 1º de enero de 2011.

El plan de reforma migratoria a través de Build Back Better (BBB), que contempla la administración Biden-Harris, busca legalizar a cerca de 11 millones de inmigrantes indocumentados a través a través de las llamadas Reconciliation Bills, las cuales suceden cuando las leyes o reformas son aprobadas en el Senado por mayoría simple, es decir 50 o 51 votos. Normalmente es necesario contar con una ventaja de supermayoría, es decir al menos dos tercios de los 100 senadores.

No obstante, el plan de BBB que busca brindar un camino a la ciudadanía a más de 11 millones de inmigrantes (incluyendo dreamers, beneficiarios de estatus protegido (TPS), trabajadores agrícolas indocumentados y trabajadores esenciales), fue rechazado en septiembre al no cumplir con los criterios para ser presentado como un proyecto de Reconciliación.

Posteriormente, en noviembre, la Oficina de Presupuesto del Congreso (CBO), publicó la estimación de costos de dicha iniciativa, concluyendo que aumentaría el déficit federal por cerca de USD 120 mil millones en diez años, por lo que no era viable.

Las iniciativas han sido revisadas y en ambas cámaras del Congreso de Estados Unidos, sin embargo, ahora la propuesta busca, de manera inicial otorgar autorización de trabajo a inmigrantes indocumentados y brindar más visas de empleo.  De esta forma, migrantes indocumentados, que llegaron antes de enero de 2011, contrarían con un permiso de trabajo de cinco años, con posibilidad de renovación, evitando la deportación.

Especialistas en temas de política exterior, como Edward Alden, miembro del Council on Foreign Relations, explican que, si no es posible una reforma migratoria, la única alternativa será dar pasos pequeños pero necesarios, para construir un mejor sistema de inmigración en Estados Unidos.

Por otra parte, especialistas del American Action Forum, explican que una reforma más fructífera abordaría no solo la legalización de inmigrantes, sino cuestiones fronterizas y criterios de concesión de visas.

A pesar de las complicaciones presupuestarias y partidistas, ocasiones anteriores han demostrado que sí es posible una reforma. Por ejemplo, en 2013, un proyecto que buscó brindar mayores oportunidades de migración, seguridad en las fronteras y la oportunidad de alcanzar la ciudadanía para indocumentados, logró obtener 68 votos de ambos partidos, Republicano y Demócrata, aunque finalmente fue detenido por la Cámara de Representantes con mayoría republicana.

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