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¿Qué pasa si me deportan y tengo hijos estadounidenses?

Al ser deportados, los padres del menor tienen múltiples opciones, desde la designación de un tutor legal que cuide del menor en Estados Unidos, hasta la repatriación del menor.

La deportación de inmigrantes indocumentados en Estados Unidos es el proceso mediante el cual una persona que se encuentra en el país sin un estatus legal válido es expulsada y enviada de vuelta a su país de origen. Este procedimiento es llevado a cabo por la Agencia de Inmigración y Control de Aduanas de los Estados Unidos (ICE), que forma parte del Departamento de Seguridad Nacional (DHS).

La deportación ocurre generalmente cuando una persona es detenida por violar las leyes de inmigración, ya sea al ingresar al país ilegalmente, permanecer más tiempo del autorizado después de una visa expirada o por haber cometido ciertos delitos  como no ciudadano. Una vez que se inicia el proceso de deportación, se llevan a cabo audiencias y procedimientos legales que pueden resultar en la expulsión del individuo.

En cuanto a los hijos, siempre es recomendable elaborar un plan de cuidado para garantizar su bienestar, dejar una carta poder que autorice decisiones médicas y escolares y, si los hijos nacieron en ese país, considerar tramitar la doble ciudadanía para garantizarles acceso a servicios en México.

Es importante mencionar que, si un inmigrante irregular tiene hijos con ciudadanía estadounidense, esto no impide que pueda ser deportado. Aunque los hijos ciudadanos no representan protección por sí sola ante la deportación, sí es posible preparar una defensa alrededor de la ciudadanía. Por ejemplo, a través de una discreción del fiscal o una solicitud de alivio por dificultades extremas.

Sin embargo, si la deportación ya es un hecho, lo más importante es reunir y organizar los documentos importantes como actas de nacimiento de los hijos, comprobantes de identidad, notificaciones judiciales, antecedentes migratorios, entre otros, como documentos médicos o laborales.

Al ser deportados, los padres del menor tienen múltiples opciones: una de ellas es designar un tutor legal que cuide del menor en Estados Unidos; otra opción es regresar a su país de origen y llevarse consigo al menor, o bien no designar ningún tutor legal y que el menor quede a cargo del Estado.

Los padres tienen derecho a recibir notificaciones de los procedimientos de custodia que involucren a sus hijos y acudir a los procedimientos. Además, la ley federal exige la extinción de la patria potestad si un menor ha estado fuera de la custodia de uno de sus padres durante 15 de los últimos 22 meses. Por otro lado, los padres pueden solicitar la liberación de la detención para cuidar de sus hijos mientras se tramitan sus casos de inmigración.

En este sentido, las autoridades migratorias en todo momento deben facilitar los esfuerzos del padre detenido para establecer la tutela o los arreglos de viaje para el menor previo a la deportación.    

Los padres deportados tienen derecho a reunirse con sus hijos fuera del país y organizar planes de reunificación. Sin embargo, esto requiere coordinación entre varias partes: los miembros de la familia, el consulado del país de origen y agencias estadounidenses. La Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE), puede orientarte para solicitar la repatriación de tus hijos. Para ello es necesario comunicarte con la oficina más cercana o bien con la Dirección General de Protección Consular y Planeación Estratégica en la Ciudad de México (dgpmexterior@sre.gob.mx). Es importante siempre mantener contacto con el abogado de inmigración o el trabajador social asignado al caso de los menores.