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Alternativas de financiamiento para negocios de residentes permanentes ante cambios en la SBA

USCIS anunció recientemente la exclusión de los residentes permanentes de préstamos federales SBA.

La reciente decisión del Servicio de Ciudadanía e Inmigración (USCIS) de excluir a los residentes permanentes de los préstamos federales para pequeñas empresas administrados por la Administración de Pequeñas Empresas (SBA) cierra una vía de financiamiento que era accesible para este sector de la población. Sin embargo, el ecosistema de capital para negocios va más allá de los canales gubernamentales, y existen alternativas concretas que los residentes permanentes con negocios establecidos o en etapa de arranque pueden considerar.

Una de las opciones más accesibles para emprendedores inmigrantes son los programas de microcréditos, considerados como la alternativa más favorable para esta población, precisamente porque son administrados por organizaciones sin fines de lucro que establecen sus propios criterios de elegibilidad. A través del programa de Microloan de la SBA, que sigue siendo accesible por esta vía indirecta, entidades intermediarias sin fines de lucro otorgan préstamos de hasta 50 mil dólares, con un promedio de alrededor de 13,000 dólares.

Estos fondos pueden utilizarse para capital de trabajo, inventario, mobiliario, maquinaria o equipo. Los plazos de pago pueden extenderse hasta seis años, con tasas de interés que generalmente oscilan entre el 8 y el 13%, dependiendo del intermediario. Organizaciones como Acción, la mayor institución de microcréditos del país, ofrecen este tipo de financiamiento.

Otra vía es el financiamiento colectivo o crowdfunding, especialmente útil para negocios con productos o servicios que pueden despertar el interés del público. Plataformas como Kickstarter permiten a emprendedores presentar sus proyectos a potenciales inversionistas a cambio de beneficios o participación en la empresa. Kiva, por su parte, es una organización sin fines de lucro que ofrece préstamos de hasta 10 mil dólares sin intereses para personas que están fuera del sistema financiero tradicional o que generan impacto social en sus comunidades, sin restricciones por estatus migratorio.

Para negocios en etapa de crecimiento, los inversionistas ángeles representan una opción de financiamiento mediante capital privado. A diferencia de los préstamos, este esquema implica ceder una participación accionaria en la empresa a cambio de la inversión. Los inversionistas de capital de riesgo, conocidos como venture capitalists, operan bajo un principio similar, aunque suelen involucrarse en decisiones estratégicas del negocio y buscan mayor retorno a mayor riesgo.

Las bancas comunitarias y locales también son una alternativa atractiva. Aunque sus requisitos pueden ser exigentes, los bancos de alcance local tienen un interés particular en el desarrollo económico de sus comunidades y pueden orientar a los solicitantes sobre qué documentos necesitan y qué opciones se ajustan mejor a su situación.

Finalmente, existen becas y apoyos no reembolsables específicamente diseñados para emprendedores inmigrantes. El Emerson Collective ofrece hasta 80 mil dólares anuales durante dos años, más un estipendio de 7,000 dólares para gastos de salud, a personas con ideas en etapa inicial orientadas a beneficiar a comunidades inmigrantes. El Roddenberry Fellowship, por su parte, selecciona a veinte activistas al año y otorga 50 mil dólares a cada uno para impulsar proyectos en áreas como derechos civiles, justicia ambiental, derechos de inmigrantes y refugiados, entre otros.