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¿Qué derechos tienes si agentes de ICE te detienen mientras circulas en tu vehículo?

Conductores y pasajeros tienen derechos constitucionales durante una detención por parte de agentes migratorios; sin embargo, el contexto actual exige conocerlos y ejercerlos con precaución.

Ante el incremento de operativos del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE) en Estados Unidos, es necesario conocer cuáles son los derechos que tienen tanto los conductores como los pasajeros durante una parada vehicular, independientemente del estatus migratorio de las personas involucradas.

 

¿Estás obligado a detenerte?

Sí. Toda persona debe obedecer la señal de alto de cualquier autoridad policial, incluidas las agencias federales. Sin embargo, los agentes de ICE operan frecuentemente en vehículos sin identificación oficial, con ropa de civil o chalecos que dicen “POLICE”, y pueden no revelar que son de ICE sino hasta después de realizar una detención. Por eso, antes de decir su nombre o cualquier otra cosa, toda persona tiene derecho a preguntar a qué agencia pertenecen los oficiales, por qué fue detenida y a solicitar que se identifiquen.

El Immigrant Defense Project (IDP) advierte que ICE ha recurrido a tácticas agresivas documentadas, como bloquear vehículos con sus propios autos, romper ventanas o abrir puertas para sacar a personas del automóvil, o detener vehículos con armas desenfundadas alegando pertenecer a una “unidad antinarcóticos”. Ante cualquiera de estas situaciones, si una persona se siente forzada a obedecer las instrucciones de ICE, puede hacerlo y aun así declarar expresamente que no otorga su consentimiento.

Por otro lado, el conductor está obligado a mostrar su licencia de conducir cuando se le solicite. En cambio, los pasajeros no tienen ninguna obligación de presentar identificación ni de proporcionar información personal, incluyendo su nombre, dirección o lugar de nacimiento. Las personas con estatus migratorio legal deben mostrar sus documentos migratorios si se les pide. En ningún caso deben presentarse documentos extranjeros, consulares o vencidos, ni documentación falsa.

Cabe mencionar que todas las personas en el vehículo tienen derecho a guardar silencio y a no responder preguntas sobre su nacionalidad, historial migratorio o lugar de nacimiento. Este último punto es especialmente relevante, ya que, según el IDP, ICE puede utilizar esa información posteriormente para intentar iniciar un proceso de deportación.

Sobre las ventanas y puertas del vehículo, diversas organizaciones recomiendan que el conductor puede bajar la ventana parcialmente, lo suficiente para comunicarse con los agentes y entregar documentos si fuera necesario. Bajarla por completo puede dar a los agentes la posibilidad de acceder al interior del vehículo. Dicho esto, el IDP advierte que ICE puede no esperar a que la ventana baje y proceder directamente a abrir la puerta.

En cuanto a la orden de salir del automóvil, ICE puede pedirlo bajo el argumento de “seguridad del oficial”. Antes de hacerlo, la persona puede solicitar nuevamente que los agentes se identifiquen y expliquen el motivo de la parada. También tiene derecho a preguntar si existe una orden judicial, ya que ICE necesita una orden firmada por un juez, no una orden administrativa interna, para realizar un arresto legal.

ICE no puede registrar el vehículo, la cajuela, la guantera, los bolsillos ni las pertenencias de una persona sin una orden judicial o el consentimiento expreso del conductor o propietario. Pero los agentes sí pueden realizar una revisión superficial sobre la ropa por razones de seguridad, pero eso no les autoriza a revisar los bolsillos ni las pertenencias. Toda persona puede negarse expresamente a un registro declarando: “No consiento este registro”. Si ICE procede de todas formas, la persona puede repetir su negativa, lo que podría ser relevante en una defensa legal posterior.

En cuanto a las huellas dactilares, ICE puede tomarlas si tiene una sospecha razonable de violación a las leyes migratorias o como parte de un proceso de arresto. Si la persona sospecha que se le pide por su apariencia física, puede negarse o preguntar el motivo.

Si bien, ante cualquier encuentro con agentes de ICE, ejercer los derechos en silencio y con calma es la recomendación, es importante recordar que los agentes están armados y una situación percibida como amenazante puede escalar.