Acceso Latino

Papuchis y el Sueño Michoacano como alternativa productiva

La inversión de migrantes en proyectos locales fortalece las oportunidades de retorno económico ante la caída de remesas y la incertidumbre migratoria en Estados Unidos.

En el contexto actual, en el cual se ha registrado una marcada disminución de remesas, sumada a la creciente incertidumbre para las comunidades migrantes en Estados Unidos, diversas iniciativas en Michoacán están mostrando cómo la inversión productiva puede convertirse en una vía concreta de reintegración económica. El programa Sueño Michoacano Inversión Productiva, impulsado por la Secretaría del Migrante del Gobierno del Estado, se ha consolidado como una de las principales estrategias para canalizar el esfuerzo de personas migrantes y sus familias hacia proyectos de autoempleo y desarrollo local.

Uno de los casos más representativos es el de Camelia Herrera Munguía, emprendedora moreliana y fundadora de la marca de frituras Papuchis. El negocio nació en 2010 como un proyecto familiar enfocado en generar ingresos ante la falta de empleo, y con el paso de los años ha logrado posicionarse en cadenas de conveniencia como Oxxo y supermercados como Chedraui. Actualmente, sus productos se distribuyen en tiendas de Michoacán, Guerrero y Guanajuato, y recientemente concretaron acuerdos para ampliar su presencia a otras entidades del país.

Detrás de este crecimiento se encuentra también la participación de familiares migrantes. Su hermano, Gerardo Herrera, quien reside desde hace casi cuatro décadas en Estados Unidos, decidió integrarse como inversionista a través del programa Sueño Michoacano. La decisión respondió tanto al deseo de fortalecer un proyecto productivo en su lugar de origen como a la necesidad de contar con una alternativa económica ante el riesgo de deportación y el próximo retiro laboral.

Foto: facebook.com/PapuchisLaPuraPapaMX

De esta manera, la inyección de recursos permitió a la empresa familiar modernizar procesos, adquirir herramientas y reducir tiempos de producción, lo que coincidió con su expansión comercial hacia nuevas cadenas de distribución. Casos como el de Papuchis, reflejan la relevancia del programa y su importancia en la  transformación de remesas en inversión productiva.

De acuerdo con estimaciones de la Secretaría del Migrante, alrededor de 4.5 millones de michoacanos viven actualmente en Estados Unidos. Al mismo tiempo, el flujo de remesas ha mostrado señales de desaceleración. En 2025, México registró una caída en la recepción de envíos por varios meses consecutivos, y en Michoacán la disminución acumulada alcanzó poco más del uno por ciento respecto al año anterior.

Este escenario ha llevado a muchas familias a replantear sus estrategias de sustento. Para algunas, la respuesta ha sido fortalecer proyectos productivos en México, no solo como complemento económico, sino como una opción real de retorno o de respaldo frente a la inestabilidad laboral y migratoria en Estados Unidos.

El programa Sueño Michoacano Inversión Productiva fue diseñado como una política pública orientada a facilitar la reintegración económica de personas migrantes en retorno y de sus familias. A través de apoyos económicos y esquemas flexibles, la iniciativa busca que los beneficiarios puedan poner en marcha o consolidar proyectos que generen ingresos propios. El modelo contempla distintas modalidades como el emprendimiento individual, la inversión familiar y la e inversión comunitaria, los cuales permiten adaptar los apoyos a diversas realidades. Esto ha favorecido el desarrollo de negocios de diversos giros distribuidos en distintas regiones del estado.