La organización opera una red nacional de apoyo que abarca integración, empleo, asistencia legal y bienestar comunitario a través de sus 29 oficinas.
La International Rescue Committee (IRC) es una organización humanitaria internacional fundada en 1933 que brinda asistencia a personas afectadas por conflictos, persecución, desastres y crisis humanitarias. La IRC opera en más de 40 países y cuenta con una amplia red de casi 30 oficinas en Estados Unidos. Su trabajo se enfoca principalmente en refugiados, solicitantes de asilo, víctimas de trata y otros inmigrantes en situación de vulnerabilidad, ofreciendo apoyo en áreas como reasentamiento, asesoría legal, empleo, salud y educación.
En Estados Unidos ofrece una serie de recursos y programas dirigidos a refugiados, asilados, solicitantes de asilo, víctimas de trata y otros inmigrantes en situación de vulnerabilidad. De acuerdo con la organización, cada año atiende a cientos de miles de personas a través de una red de oficinas en el país. Sus servicios están orientados a facilitar la integración, fortalecer la autosuficiencia y mejorar resultados a largo plazo en áreas como salud, educación, seguridad y bienestar económico.
Entre sus principales líneas de acción se encuentra el reasentamiento. En 2015, la IRC colaboró en el reasentamiento de cerca de 10 mil refugiados recién llegados y brindó servicios a más de 36 mil personas, entre refugiados, asilados y sobrevivientes de trata. La organización señala que parte de su enfoque consiste en ayudar a las personas a traducir sus habilidades y experiencias previas en oportunidades dentro de sus nuevas comunidades.
En materia legal, la IRC ofrece consultas, talleres informativos sobre derechos y representación en casos complejos ante tribunales de inmigración. Sus servicios cubren áreas como reunificación familiar, naturalización y ciudadanía, protecciones temporales, defensa en procesos de remoción y orientación legal. Los programas cuentan con abogados de inmigración y personal acreditado por el Departamento de Justicia (DOJ).
Asimismo, la organización también desarrolla programas contra la trata de personas, con servicios integrales para sobrevivientes y capacitación para proveedores locales, con el objetivo de mejorar la respuesta comunitaria y la coordinación interinstitucional.
Otro eje central del trabajo de la IRC es el empoderamiento económico; por ejemplo, las oficinas locales han implementado programas de desarrollo laboral, capacitación en inglés vocacional y habilidades digitales, colocación laboral y formación en sectores con alta demanda. Además, ofrece educación financiera, asesoría para el fortalecimiento del crédito y productos de préstamo accesibles a través de su institución financiera certificada de desarrollo comunitario.
Como parte de esta estrategia, fue creado el Center for Economic Opportunity, que desde 2015 ha otorgado más de 10 mil préstamos por un total superior a 40 millones de dólares para apoyar a clientes en la construcción de historial crediticio, adquisición de vehículos, financiamiento educativo y desarrollo de pequeños negocios.
En el ámbito de salud y bienestar, las oficinas del IRC ofrecen programas de educación en salud, apoyo prenatal y posnatal, iniciativas de seguridad alimentaria y servicios de salud mental. La organización destaca que muchos refugiados han enfrentado experiencias traumáticas y que sus programas buscan fortalecer el bienestar emocional mediante servicios clínicos y no clínicos culturalmente apropiados.
El programa New Roots, enfocado en alimentación y agricultura, promueve el acceso a alimentos saludables, huertos comunitarios, mercados locales y capacitación agrícola. Desde 2008, esta iniciativa ha combinado seguridad alimentaria, desarrollo económico y actividades comunitarias vinculadas a la producción de alimentos.
La red también incluye servicios para jóvenes refugiados, con tutorías académicas, clases de inglés, orientación universitaria, actividades extracurriculares y apoyo familiar. De igual manera, impulsa proyectos de fortalecimiento de capacidades dirigidos a trabajadores sociales, educadores y funcionarios locales, a través de capacitación técnica financiada por distintas agencias federales y fundaciones.