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Corte Suprema escucha argumentos orales sobre caso de ciudadanía por nacimiento

El debate jurídico Trump v. Barbara gira en torno a la interpretación de la 14ª Enmienda y si los hijos de migrantes indocumentados o visitantes temporales tienen derecho automático a la ciudadanía estadounidense.

La Corte Suprema de Estados Unidos escuchó el 1º de abril de 2026 los argumentos orales del caso Trump. v. Barbara, una disputa clave sobre el alcance del derecho a la ciudadanía por nacimiento consagrado en la 14ª Enmienda. Durante la audiencia, los abogados del gobierno federal y de los demandantes presentaron interpretaciones opuestas sobre el significado de la cláusula de ciudadanía, particularmente la frase “sujeto a la jurisdicción” de Estados Unidos.

Por su parte, el procurador general, D. John Sauer, argumentó que la ciudadanía por nacimiento no debería aplicarse de manera automática a hijos de migrantes indocumentados o visitantes temporales. Según su exposición, el propósito original de la cláusula era limitado: “La cláusula de ciudadanía fue adoptada justo después de la Guerra Civil para otorgar ciudadanía a los esclavos liberados y sus hijos… No otorgaba ciudadanía a los hijos de visitantes temporales o extranjeros ilegales, quienes no tienen tal lealtad”.

En este sentido, Sauer sostuvo que el concepto clave es la “lealtad” o “allegiance”, no simplemente el hecho de nacer en territorio estadounidense: “‘Sujeto a la jurisdicción’ significa no deber lealtad a ningún otro país implica una lealtad directa e inmediata”. En ese sentido, argumentó que los migrantes sin estatus legal o con presencia temporal no cumplen con ese requisito debido a que “la cláusula no extiende la ciudadanía a los hijos de titulares de visas temporales o de extranjeros ilegales”.

Además, advirtió que la interpretación amplia del derecho ha generado incentivos para la migración irregular: “La ciudadanía por nacimiento irrestricta opera como un poderoso factor de atracción para la inmigración ilegal y recompensa a quienes violan las leyes migratorias”.

No obstante, varios jueces cuestionaron esta postura, señalando tensiones con precedentes históricos y con el entendimiento tradicional de la 14ª Enmienda. Por ejemplo, el presidente del tribunal, John Roberts, puso en duda que excepciones históricas limitadas puedan justificar una exclusión amplia: “No estoy seguro de cómo se puede llegar a un grupo tan grande a partir de ejemplos tan pequeños e idiosincráticos”.

Por su parte, la jueza Sonia Sotomayor planteó que el precedente del caso Wong Kim Ark sugiere una interpretación más amplia basada en la sujeción a las leyes estadounidenses: “Un no ciudadano, mientras está en Estados Unidos, debe obediencia a las leyes de este país”. Asimismo, cuestionó cómo reconciliar la postura del gobierno con los debates históricos del Congreso, donde se afirmaba que todas las personas nacidas en el país serían ciudadanas.

Por otro lado, organizaciones defensoras de los inmigrantes como ACLU, emitieron sus impresiones sobre las argumentaciones presentadas. “Todos los que nacimos en este país somos estadounidenses, tal como lo garantiza la 14ª Enmienda. Ese es el principio que defendimos hoy ante la Corte Suprema de los Estados Unidos”, declaró Cecillia Wang, directora legal nacional de la ACLU, quien presentó el caso ante el tribunal. “Salí de la sala pensando en mis padres y en tantas familias que vinieron aquí buscando refugio, oportunidades y el estilo de vida estadounidense. Estamos completamente seguros de que esta orden ejecutiva ilegal y antiamericana será anulada”.

El caso también reabre la discusión sobre el fallo histórico Dred Scott v. Sandford, considerado uno de los precedentes más controvertidos en la historia judicial estadounidense. Sauer reconoció que la 14ª Enmienda buscaba corregir esa decisión: “El propósito principal de la cláusula de ciudadanía es anular Dred Scott y establecer la ciudadanía de los esclavos liberados”.

Se espera que la Corte emita una decisión en los próximos meses.