El ingreso promedio anual de los beneficiarios DACA aumentó de 4 mil dólares en 2012 a 46 mil dólares en 2026.
El programa de Acción Diferida para los Llegados en la Infancia (DACA) cumple 14 años desde su anuncio en 2012, y quienes lo recibieron en su primera generación han transformado su situación, al pasar de ser jóvenes estudiantes de preparatoria y universidad a personas adultas con empleos y familias propias en Estados Unidos. Así lo documenta un análisis publicado el 12 de mayo de 2026 por la organización especializada en políticas migratorias FWD.us, que cruza estimaciones propias con datos de la Encuesta sobre la Comunidad Estadounidense de 2024.
Según el reporte, entre quienes obtuvieron el DACA en 2012 y mantienen su estatus activo en 2026, la participación en la fuerza laboral pasó de 60% a 89%, mientras que el ingreso promedio anual aumentó de 4 mil a 46 mil dólares. La tasa de graduación de preparatoria llegó a 99%, frente al 77% registrado al inicio del programa. En cuanto a la conformación familiar, 36% de ese grupo se ha casado, proporción que duplica el 17% de 2012, y 51% tiene al menos un hijo o hija en el hogar, en comparación con 22% hace catorce años.
Al observar la población total de beneficiarios activos en 2026, que asciende a 506 mil personas, el panorama muestra un perfil similar de arraigo. La edad promedio es de 33 años, con un promedio de 27 años de residencia en Estados Unidos. El 87% participa en la fuerza laboral y aporta, en conjunto, cerca de 17 mil millones de dólares anuales a la economía estadounidense después de impuestos. El 81% de los titulares de DACA nació en México, aunque residen en comunidades distribuidas por todo el país, especialmente en estados como California, que concentra al 28%, y Texas, que cuenta con el 17%. Más de 900 mil ciudadanos estadounidenses viven en hogares con al menos un beneficiario del programa, y alrededor de 240 mil niños y niñas con ciudadanía estadounidense tienen al menos un progenitor con DACA.
La organización advierte, sin embargo, que los avances registrados coexisten con una creciente fragilidad del programa. La administración Trump ha recurrido a demoras en el procesamiento de renovaciones y otras medidas administrativas para debilitar las protecciones existentes. En paralelo, se han registrado casos de beneficiarios arrestados, detenidos y deportados. La organización estima que alrededor de 400 mil personas elegibles no pueden tramitar su solicitud debido a decisiones judiciales en curso, y que más de 1.5 millones de jóvenes quedan fuera del programa porque sus requisitos de elegibilidad nunca fueron actualizados.
Para la mayor parte de los expertos, existe una solución para los beneficiarios de DACA, la cual debe ser permanente y es que ellos y otras personas con situación migratoria irregular se vean beneficiados por una reforma migratoria en el Congreso y así accedan a una vía hacia la ciudadanía. Desde su implementación en 2012, el entonces presidente Obama expresó que solamente se trataba de una solución temporal, pues una solución permanente estaría solamente en manos del Congreso, sin embargo, a 14 años de DACA, a pesar de diversos intentos, la acción legislativa sigue pendiente.