La nueva orden ejecutiva de Donald Trump podría implicar cambios sobre cómo los estados verifican quiénes son elegibles para votar, lo cual, según especialistas, podría tener repercusiones para los ciudadanos naturalizados.
Aunque la a orden ejecutiva en sí no cambia los requisitos para que los ciudadanos naturalizados voten, ya que ese derecho está plenamente reconocido en el documento, sí introduce cambios en los mecanismos de verificación que podrían afectar la experiencia práctica de este grupo de votantes, especialmente de cara a las elecciones intermedias de noviembre. Por ejemplo, el cambio más relevante es la creación de una Lista de Ciudadanía Estatal. Para ello, el Departamento de Seguridad Nacional (DHS), en coordinación con la Administración del Seguro Social (SSA), deberá compilar y enviar a cada estado una lista de personas confirmadas como ciudadanos estadounidenses mayores de 18 años.
Esta lista se construirá a partir de registros federales de ciudadanía y naturalización, datos del SSA y el programa SAVE, entre otras bases de datos. Es aquí donde aparece la primera potencial problemática para los ciudadanos naturalizados, ya que sus registros de naturalización son más recientes y provienen de sistemas distintos a los de ciudadanos por nacimiento, lo que podría generar errores, omisiones o retrasos en su inclusión en esa lista.
Sin embargo, la orden, emitida por Trump a finales de marzo, aclara expresamente que aparecer en esa lista no equivale a estar registrado para votar, y que seguir sin aparecer en ella no impide el registro. Sin embargo, introduce una capa adicional de verificación que no existía antes, y si un ciudadano naturalizado no figura en la lista, podría enfrentar cuestionamientos o demoras en el proceso electoral, aunque técnicamente tenga todos sus derechos en orden.
Asimismo, otro cambio relevante afecta el voto por correo, pues la orden instruye al Servicio Postal a iniciar un proceso regulatorio para que los votos enviados por correo solo sean procesados si el votante está inscrito en una lista estatal específica, con códigos de barras únicos en los sobres. Para los ciudadanos naturalizados que votan por correo, cualquier discrepancia entre sus datos en los registros electorales estatales y la información federal podría convertirse en un obstáculo práctico.
De esta forma, lo más recomendable para un ciudadano naturalizado de cara a las elecciones intermedias de noviembre es verificar que su registro de votante en su estado esté actualizado y que los datos coincidan con sus documentos de naturalización. En caso de que vote por correo, será necesario confirmar con anticipación que está correctamente inscrito en los registros electorales de su estado.