El gobernador busca legislación para reducir a cero el número de trabajadores extranjeros en el sistema escolar del estado, una medida que afectaría particularmente a distritos como Dallas ISD, que emplea a más titulares de esta visa que cualquier otra escuela pública o universidad de Texas.
El gobernador de Texas, Greg Abbott, propuso el 18 de agosto una prohibición para que las escuelas públicas del estado patrocinen visas H-1B en la contratación de trabajadores extranjeros, según reportó el Houston Chronicle. La medida, presentada durante un evento de campaña en Austin, forma parte de un esfuerzo más amplio para limitar la influencia extranjera en el sistema educativo estatal. Abbott señaló que busca legislación que garantice que “exactamente cero” empleados de escuelas públicas de Texas se encuentren en el estado bajo estas visas federales.
El gobernador también dijo que propondrá legislación para prohibir que las escuelas públicas acepten donaciones o celebren acuerdos financieros con fuentes extranjeras, en línea con las restricciones que ya aplican a las universidades del estado. Ambas propuestas requieren la aprobación de la Legislatura de Texas, que inicia su próximo periodo de sesiones el próximo año, antes de que el gobernador pueda convertirlas en ley. Abbott precisó que busca una ley que aplique tanto a los actuales titulares de visas H-1B como a quienes soliciten el permiso en el futuro, el cual está destinado a puestos que requieren especialización.
Las universidades y las instituciones de salud vinculadas a ellas concentran la mayoría de los titulares de visas H-1B en el sector educativo de Texas, pero varios distritos escolares también recurren a este mecanismo para cubrir escasez de personal docente en áreas críticas, como la educación bilingüe. Según datos federales del Servicio de Ciudadanía e Inmigración (USCIS), el Distrito Escolar Independiente de Dallas (DISD) emplea a más personas mediante este programa que cualquier otro distrito o universidad pública del estado, con 171 titulares de la visa.
En respuesta, funcionarios de DISD emitieron el miércoles un comunicado en el que explicaron su postura, detallando que el distrito únicamente contrata educadores del extranjero para cubrir escasez de personal identificada por la Agencia de Educación de Texas (TEA), y que cada uno de ellos cuenta con la certificación de dicha agencia estatal. “Si la nueva expectativa del gobernador es eliminar a estos maestros, entonces vamos a necesitar más texanos en la formación docente”, señaló el comunicado.
Abbott había anunciado en enero que su gobierno revisaba si se estaban usando fondos de contribuyentes para pagar a titulares de visas H-1B en escuelas públicas y universidades del estado. Posteriormente, ordenó a las agencias estatales y a las universidades públicas congelar nuevas solicitudes de visas H-1B, aunque esa orden no incluyó a las escuelas de educación básica.
La propuesta de Abbott se da en el contexto de las medidas de la administración del presidente Donald Trump dirigidas contra titulares de visas H-1B. Según declaraciones de funcionarios federales citadas por la Casa Blanca, se ha acusado a empleadores de utilizar el programa para sustituir a trabajadores estadounidenses con mano de obra extranjera de menor costo y, según esa postura, menor calificación. La revisión y aprobación de las solicitudes de visas H-1B corresponde a las autoridades federales. De acuerdo con un análisis de 2025 de la Asociación Nacional de Educación (NEA), los distritos escolares de Texas emplean a más educadores con visa H-1B que los de cualquier otro estado del país.