La Oficina de Protección Financiera del Consumidor recomienda revisar el historial crediticio, evaluar los gastos mensuales y definir un presupuesto realista antes de iniciar la búsqueda de una vivienda.
Comprar una casa es una de las decisiones financieras más importantes que puede tomar una familia, y elegir la hipoteca adecuada requiere tanta atención como la elección de la propiedad misma. La Oficina de Protección Financiera del Consumidor (CFPB), ofrece una guía con pasos concretos para que los compradores lleguen preparados al proceso de solicitud de un préstamo hipotecario, desde la revisión del historial de crédito hasta la organización de los documentos necesarios para la solicitud.
El primer paso recomendado es revisar el historial crediticio con anticipación, ya que los prestamistas utilizan las calificaciones de crédito o credit score y la información contenida en los reportes crediticios para determinar si un solicitante califica para un préstamo y qué tasa de interés se le ofrecerá.
La CFPB recomienda obtener una copia gratuita de los reportes de crédito, revisarlos cuidadosamente en busca de errores y disputarlos en caso de encontrarlos, además de conocer al menos una de las calificaciones crediticias antes de iniciar el proceso. Consultar el propio historial no afecta la calificación de crédito, ya que este tipo de consulta se procesa de manera distinta a cuando un prestamista revisa el crédito de un solicitante.
Es importante conocer que la calificación crediticia influye de manera directa en la tasa de interés que se ofrece en una hipoteca. Los solicitantes con calificaciones en el rango de 700 a 759 o superiores suelen obtener las tasas más bajas y tienen más opciones de préstamo disponibles. Quienes tienen calificaciones entre 680 y 740 generalmente pagan tasas un poco más altas, mientras que aquellos en el rango de 620 a 680 suelen enfrentar las tasas más elevadas y menos alternativas, aunque programas gubernamentales como los de la Administración Federal de Vivienda, Asuntos de Veteranos o el Departamento de Agricultura pueden ser una opción viable para quienes cuentan con un enganche reducido. Las personas con calificaciones por debajo de 620 suelen tener dificultades para calificar y podrían beneficiarse de mejorar su crédito antes de solicitar el préstamo, para lo cual pueden acudir a una agencia de asesoría de vivienda aprobada por el Departamento de Vivienda y Desarrollo Urbano.
La guía advierte también sobre las compañías que prometen mejorar rápidamente las calificaciones crediticias a cambio de un pago por adelantado, una práctica que la CFPB señala como una posible señal de fraude. En su lugar, recomienda pagar las cuentas a tiempo, reducir las deudas de tarjetas de crédito y evitar cerrar tarjetas sin uso que no generen cargos anuales, como estrategias efectivas para mejorar el historial crediticio con el tiempo.
El segundo paso consiste en evaluar los gastos actuales antes de salir a buscar una vivienda. Comprar una casa suele implicar nuevos gastos, ya sea que la persona actualmente rente o ya sea propietaria de otra propiedad, por lo que resulta necesario tener claridad sobre los patrones de gasto actuales para definir cuánto se puede destinar cómodamente a una nueva vivienda. La CFPB sugiere evitar adquirir nuevos préstamos, como financiamientos para auto, o hacer compras grandes con tarjetas de crédito en los meses previos a la compra de la casa, ya que estas acciones pueden reducir la calificación crediticia y elevar la tasa de interés que ofrecerán los prestamistas.
Para tener un panorama realista de los gastos, la guía recomienda revisar los estados de cuenta de tarjetas de crédito, débito y banco de los últimos meses, sumar los gastos mensuales y clasificarlos en categorías dentro de una herramienta de presupuesto. Es importante no omitir gastos poco frecuentes como pagos de seguros, gastos médicos, útiles escolares, colegiaturas, apoyo a familiares, gastos estacionales, regalos, donativos o vacaciones, y evitar ajustar el registro de gastos para reflejar lo que la persona considera que debería gastar en lugar de lo que realmente gasta. Finalmente, se recomienda comparar el total de los gastos mensuales con el ingreso neto disponible para identificar cuánto queda disponible cada mes y cuánto se destina actualmente a gastos relacionados con la vivienda, lo que permite ajustar el presupuesto en caso de que los números no coincidan con lo que realmente queda disponible en la cuenta bancaria al final del mes.
Consulta los recursos que tiene la CFPB para los consumidores en el siguiente enlace: https://www.consumerfinance.gov/consumer-tools/
CONSUMER FINANCE
https://www.consumerfinance.gov/owning-a-home/prepare/https://www.consumerfinance.gov/owning-a-home/prepare/figure-out-how-much-you-want-to-spend/https://www.consumerfinance.gov/owning-a-home/prepare/get-your-money-situation-in-order/