El análisis muestra que la mayoría de las residencias otorgadas en Estados Unidos se conceden a inmigrantes que ya residen en el país, un proceso que la nueva guía busca restringir.
La administración Trump emitió a finales de mayo un memorando que otorga a los oficiales de inmigración la facultad de decidir, caso por caso, si exigen a muchos solicitantes de la Green Card o residencia permanente legal (LPR) salir del país para tramitar su solicitud desde su nación de origen, en lugar de hacerlo desde territorio estadounidense. Un análisis de Pew Research Center estima que esta nueva guía podría afectar a centenares de miles de personas cada año.
De acuerdo con datos del Departamento de Seguridad Nacional analizados por Pew Research, desde el año 2000 la mitad o más de las Green Cards se han otorgado a personas que ya vivían en Estados Unidos al momento de recibirlas, en lugar de a nuevos inmigrantes que ingresan desde el extranjero. En el Año Fiscal 2024, Estados Unidos otorgó alrededor de 1.36 millones de LPR, de las cuales 58% correspondió a personas que ya residían en el país y 42% a nuevos inmigrantes que tramitaron su solicitud a través de consulados estadounidenses en sus países de origen.
El proceso que el memorando busca limitar se conoce como ajuste de estatus, mecanismo que permite a los inmigrantes que ya viven legalmente en Estados Unidos con una visa temporal convertirse en residentes permanentes sin salir del país. La administración sostiene que la nueva guía busca “regresar a la intención original de la ley” y cerrar vacíos en el proceso migratorio, mientras que diversas organizaciones advierten que podría generar retrasos en los trámites, separaciones familiares, pérdida de empleos y limitar las vías de inmigración legal.
Algunos grupos resultarían más afectados que otros por su mayor dependencia del ajuste de estatus. Prácticamente la totalidad de los refugiados y asilados, más de 99% en cada categoría, obtienen la residencia permanente por esta vía.
La mayoría de las residencias basadas en empleo (69% en 2024) también se tramitan dentro de Estados Unidos, en gran medida porque quienes las solicitan suelen llegar primero con visas temporales, como la H-1B, y posteriormente cambian su estatus sin salir del país. Entre los familiares inmediatos de ciudadanos estadounidenses, como cónyuges, hijos menores de 21 años no casados y padres, 60% recibió su LPR mediante ajuste de estatus en 2024.
Por otro lado, más de nueve de cada diez inmigrantes patrocinados por familiares, como hijos adultos o hermanos de ciudadanos estadounidenses que no califican como familiares inmediatos, tramitan su solicitud desde su país de origen. Los ganadores de la lotería de visas de diversidad presentan un patrón aún más marcado hacia el procesamiento consular en el extranjero, con 97% de los casos en 2024. Cabe mencionar que, desde diciembre de 2025, el Departamento de Estado mantiene pausadas las nuevas admisiones de Green Card bajo este programa de diversidad.
El análisis también destaca que un número reducido de países concentra la mayoría de las aprobaciones por ajuste de estatus. En 2024, Cuba registró la mayor proporción, con 87%, equivalente a más de 155 mil personas, que obtuvieron su residencia por esta vía, un patrón vinculado a la migración reciente de cubanos y a políticas específicas para ese país, incluido el ajuste de estatus de muchos solicitantes de parole y refugiados cubanos. México también tuvo una participación importante, con 65% de sus inmigrantes convertidos en residentes permanentes mediante ajuste de estatus, una proporción que se ha mantenido en 50% o más desde 2006, en buena medida porque un gran número de inmigrantes mexicanos solicita la residencia como familiares inmediatos de un ciudadano estadounidense, categoría que suele tramitarse dentro del país. China e India también se ubican entre los países con mayor proporción de aprobaciones por esta vía, con 66% y 61% respectivamente en 2024, debido principalmente a las solicitudes basadas en empleo.
El reporte precisa que la Green Card no es la única forma en que los inmigrantes residen legalmente en Estados Unidos, ya que millones de personas viven en el país con visas temporales, como estudiantes internacionales o trabajadores estacionales y especializados, grupos que no se verían directamente afectados por el nuevo memorando.
Una encuesta de Pew Research Center realizada en agosto de 2024 muestra además que cerca de la mitad de los estadounidenses considera que la inmigración legal hacia el país debería mantenerse en sus niveles actuales. La misma encuesta encontró que 42% de los estadounidenses cree que los trabajadores altamente calificados, como científicos, médicos, enfermeras y programadores, deberían tener máxima prioridad en las decisiones de inmigración legal, frente a 25% que opinó lo mismo sobre quienes cubren escasez de mano de obra, como trabajadores agrícolas o del cuidado infantil, 19% sobre quienes tienen familiares cercanos en el país y 5% sobre personas provenientes de países poco representados en Estados Unidos.