Un estudio encargado por Airbnb a Blue Point Analytix revela que 68% de los adultos latinos en EUA está interesado en el torneo y que 41% haría un viaje que de otra manera no realizaría.
La Copa Mundial de la FIFA 2026 podría convertirse en un impulso para la tendencia de los viajes para los latinos en Estados Unidos, un segmento que ya muestra patrones marcados de movilidad familiar y grupal. Así lo indica el reporte El efecto de la Copa Mundial de la FIFA 2026: Viajeros latinos en EUA, elaborado por Blue Point Analytix a petición de Airbnb, con base en una encuesta nacional representativa aplicada entre el 2 y el 11 de abril de 2026 a mil 045 adultos latinos residentes en el país.
El estudio revela que el interés en el torneo se traduce en intenciones de viaje concretas, pues el 52% de los encuestados dijo que planea seguir los partidos de cerca a través de medios o experiencias presenciales, y 44% señaló que él o alguien en su hogar tiene probabilidad de asistir en persona a algún partido. En paralelo, 38% anticipa viajar con grupos más grandes de lo habitual, y 35% espera gastar más de lo que acostumbra cuando viaja.
Los hallazgos apuntan a que el torneo no desplazará viajes existentes de un destino a otro, sino que generará demanda nueva, especialmente entre hogares que no habrían viajado de otra forma. Según el estudio, para muchos de estos hogares, el Mundial funciona como una ocasión cultural que activa la identidad de origen nacional y la pertenencia familiar de manera que el turismo de ocio ordinario no suele hacerlo.
Asimismo, otro rasgo central del viaje latino que el estudio documenta es su carácter colectivo. El documento detalla que el 56% de los encuestados reportó que en su viaje de ocio más reciente viajó con familia extendida, y solo el 15% dijo hacerlo principalmente solo o en pareja. Este patrón es más pronunciado entre los latinos de primera generación, con 66%, y entre quienes tienen raíces en México y Centroamérica. Los hogares de menores ingresos también reportan grupos de viaje más grandes en promedio, lo que sugiere que la movilidad compartida opera tanto como práctica cultural como estrategia para distribuir costos.
La dinámica grupal también tiene consecuencias directas sobre la demanda de alojamiento; por ejemplo, el 64% de los encuestados afirmó que es muy importante que todos los integrantes del grupo puedan hospedarse juntos en el mismo lugar, y 61% indicó que los alquileres de corto plazo se ajustan mejor a sus necesidades cuando viajan en familia o grupos grandes. El 43% espera viajar en grupos de cuatro o más personas, y el 22% en grupos de seis o más.
Las ciudades sede que los encuestados latinos señalaron con mayor disposición a visitar son Miami (36%), Los Ángeles (34%), Nueva York y Nueva Jersey (34%), Dallas (24%) y Houston (23%). Miami aparece como un caso particularmente representativo, ya que la ciudad recibirá partidos de fase de grupos de países latinoamericanos como Brasil, Colombia y Uruguay, además de Portugal, uno de los favoritos del torneo, lo que la convierte en un destino con alta carga simbólica para distintas comunidades latinoamericanas. El interés en el Mundial varía también por país de origen, con Argentina (82%), Colombia (78%) y el conjunto del origen sudamericano (73%) a la cabeza, seguidos por México (71%).
Cabe destacar que, el estudio detalla que el impacto económico proyectado se extiende más allá del torneo. El 67% de los encuestados dijo que visitar restaurantes, cafés o tiendas locales cerca de donde se hospedan es muy importante, y 48% señala que busca con frecuencia zonas locales o no turísticas cuando viaja. El 52% indicó que las recomendaciones de los anfitriones los han llevado a visitar algún negocio que de otra manera no habrían conocido. El reporte señala que este comportamiento puede traducirse en actividad económica distribuida hacia vecindarios, corredores comerciales y negocios familiares en las ciudades sede.