El Departamento de Seguridad Nacional analiza vincular esta tarifa al programa de Instrucción Práctica Opcional, del que dependen cerca de 419 mil estudiantes internacionales, según reportó The Wall Street Journal.
El gobierno de Estados Unidos evalúa la posibilidad de cobrar una tarifa de 100 mil dólares a estudiantes extranjeros que busquen permanecer en el país para trabajar después de concluir sus estudios universitarios, de acuerdo con una investigación publicada el 30 de julio por The Wall Street Journal, que citó a fuentes con conocimiento de las deliberaciones dentro del Departamento de Seguridad Nacional (DHS). La propuesta permanece bajo revisión y, hasta el momento, no existe una decisión definitiva sobre su implementación ni sobre a quién correspondería pagarla, si a los propios estudiantes o a las empresas que los contraten.
La medida se enfocaría en el programa de Instrucción Práctica Opcional (OPT), un esquema que permite a titulares de visas académicas F-1 o M-1 trabajar temporalmente en actividades relacionadas con su carrera tras graduarse. El permiso tiene una duración estándar de un año, aunque los egresados de programas de ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas (STEM) pueden extenderlo hasta 24 meses adicionales. Según cifras oficiales citadas por el reportaje, alrededor de 419 mil estudiantes extranjeros trabajaron legalmente en el país bajo este programa durante 2024, el último año con datos disponibles, lo que representa aproximadamente 26% de los titulares de visas F-1 o M-1.
El posible cobro se suma a otras medidas que la administración de Donald Trump ha impulsado este año para restringir distintas vías de inmigración legal. A principios de julio, el gobierno ya había anunciado que los estudiantes extranjeros deberán solicitar de forma explícita una extensión de su visa para acceder al programa OPT, luego de que el permiso dejara de vincularse de manera automática con la duración de los estudios. El DHS prepara además nuevas reglas para el programa, cuya publicación se espera antes de que finalice el año.
Cabe destacar que, en 2025, el gobierno intentó imponer una tarifa similar a los solicitantes de la visa H-1B, utilizada frecuentemente en el sector tecnológico, pero una corte federal bloqueó temporalmente la medida al considerar que el Ejecutivo carecía de facultad para establecer ese tipo de cobros sin aprobación del Congreso.
THE WALL STREET JOURNAL
FORBES
THE INDEPENDENT