Puede que diciembre ya haya terminado, pero hay que ser honestos y reconocer que todavía en estos días seguimos comiendo lo que sobró de las fiestas y haciendo “recalentado”.
No se trata de prohibir, sino de balancear entre los alimentos que tienen más calorías y nuestro menú diario.
Por eso te explicamos cómo cuidar la nutrición de tus hijos durante estas épocas:
- Opta por alimentos “completos”: esto quiere decir que tengan proteína de alto valor biológico como la leche, al igual que carbohidratos complejos, grasas vegetales, proteínas e hidratos de carbono racionados. Trata de combinarlos durante el día e incluye el yogurt, avena o quesos.
- Prioriza el consumo de frutas, verduras y lácteos: ya que sustituyen a los alimentos que contienen más azúcar, además de ser un refrigerio saludable, y de esta manera tu hijo estará saciado.
- No saltes ni modifiques los horarios de las comidas: no por estar de vacaciones se deben de hacer cambios bruscos. Sigan su rutina de siempre, respetando las 3 principales comidas y los snacks que se puedan tener en el horario habitual.
- Hagan ejercicio: ya que ayuda a gastar las calorías ingeridas.
- Tomen mucha agua: elige mejor este líquido en lugar de refrescos u otras bebidas que pueden contener mucha azúcar.
- Planifica el menú: ya sea porque estamos muy ocupados o queremos descansar y no pensar en las comidas, elegimos alimentos que son fáciles de preparar u ordenamos comida rápida que puede contener grasa y otros azúcares refinados, por lo que se recomienda que el menú sea lo más parecido al de costumbre.
¿Qué consecuencias puede tener una mala alimentación?:
- Problemas gástricos: diarrea, estreñimiento o reflujo.
- Reacciones alérgicas: ya sean nuevas o existentes, por el desequilibrio nutricional y exceso de alimentos poco saludables.
- Problemas de sueño: como insomnio hasta ansiedad, debido a alimentos que poseen mucha grasa y azúcares simples.
Vía: El Universo