El miércoles pasado, la Oficina de Control de Inmigración y Aduanas (ICE) cerró el año fiscal 2020 con una cifra récord de 21 inmigrantes fallecidos bajo su custodia, la peor desde el 2005, esto debido a la actual pandemia.


En todos los centros hay más de 19,791 hombres, mujeres y niños, menos de los 46 mil detenidos en enero, ya que por el coronavirus, hubo una disminución en las capturas, además de la liberación y deportación de otros inmigrantes.


Sin embargo, 8 personas fallecieron después de haberse contagiado. ICE informó que hasta el 25 de septiembre se habían realizado 42,366 pruebas, de las cuales 6,168 resultaron positivas. 582 aprehendidos en este momento están enfermos y en aislamiento. Más de un tercio de las muertes fueron ocasionadas por el Covid-19.


Hay alrededor de 40 centros de detenciones, la mayoría operados por compañías privadas, que no cumplen con las normas gubernamentales para custodiarlos. “Por seis meses, los defensores de los inmigrantes han estado alertando sobre la amenaza que el Covid-19 representa para las personas detenidas, como asimismo para el personal que trabaja en estos centros”, dijo Andrea Flores, subdirectora de la Unión Estadounidense por las Libertades Civiles (ACLU, por sus siglas en inglés).

La forma en que ICE maneja esta crisis refleja la profundidad de su indiferencia hacia la vida de los inmigrantes: desde las transferencias”, concluyó.



Fuente: La Opinión