Las elecciones de noviembre en Estados Unidos serán muy complicadas debido a la pandemia, por lo que expertos en el tema electoral exigen el lanzamiento de una campaña de alcance masivo para que los votantes de las minorías ejerzan su derecho.

“Será un desafío increíble esta temporada electoral. Pero si mostramos un compromiso nacional y damos a los funcionarios locales los recursos que necesitan, podremos lograrlo”, comentó Nathaniel Persily de Healthy Elections Project de la Universidad Stanford.

Persily dijo que es necesario contar con traductores en áreas donde los votantes no saben sobre el voto por correo; además, pronosticó una pérdida del 25% de los lugares de votación. “Será un cambio masivo. En California van a mover las elecciones para que todo sea por correo y me preocupa que las comunidades de color, incluidas las latinas queden atrapadas en el fuego cruzado”.

Añadió que recomienda votar muy temprano a través de una boleta en ausencia. “Si vas a votar el Día de la Elección, asegúrate de llegar temprano por lo menos al mediodía, porque va a ser una elección como ninguna otra y necesitamos planear”.

También expresó que será necesario un programa de educación y divulgación para la comprensión de esta decisión. “Habrá  muchos lugares de votación que cambiarán. Vamos a ver personas que van a votar desde su automóvil; y en ocasiones, se tomará un número para votar como lo hacemos en los restaurantes”.

Agregó que el servicio postal debe hacer un esfuerzo por asegurar elecciones confiables, pero dijo que tratarán de que la gente vote en persona para tener resultados lo más pronto posible.

“Una de las principales barreras es que quienes administran las casillas el día de las elecciones, usualmente personas mayores, no estarán disponibles este año debido a Covid-19. También será menos probable que la gente quiera servir como trabajadores electorales de manera voluntaria, por lo que se necesitarán una campaña masiva de promoción”.

“El problema en EEUU es que no tenemos ninguna autoridad política nacional; y por lo tanto, habrá una variación increíble en las localidades”, expuso Persily. A su vez, hizo hincapié en que lo más importante que se necesita para esta elección son los votos y los resultados de cada comicio que por correo son diferentes. “No tenemos ese tiempo, y puede que no se sepa quién ganó las elecciones presidenciales durante varios días después de la votación”.

Andrea Miller, fundadora de Reclaim your Vote, una organización que trabaja para que las minorías puedan votar, indicó que de 245 millones de votantes, 48 millones ya no se encuentran en los registros. “De esos, 16.6 millones son votantes de las minorías que viven en estados cuyas reglas para eliminar de las listas no son progresistas”.

“En la mayoría de los estados del sur y del oeste si no han votado en cierto número de elecciones federales son trasladados a la lista de inactivos, y  normalmente si no votan en una elección más, los pasan a la lista de los no registrados. La mayoría de estos estados tienen requisitos estrictos de identificación con fotografía, y no tienen registro el mismo día”, comunicó Miller.

Recomendó que verifiquen su status de registro en línea debido a que “si no votan un número determinado de elecciones, son eliminados de las listas”.

Karthick Ramakrishnan, fundador y director de API Data en la Universidad de California en Riverside, detalló que existe preferencia sobre el voto por correo, aún cuando hay preocupación sobre el envío de la boleta, su rastreo y si se contará. “Si la gente se abstiene de votar por correo debido a preocupaciones sobre el fraude, yo diría que es el mayor daño que se puede hacer”, finalizó.