Alex Villanueva, sheriff de Los Ángeles, informó el pasado martes que su departamento prohibirá de manera definitiva transferir a presos de las cárceles del condado al servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés).

“No hay mayor amenaza para la seguridad pública que un millón de inmigrantes indocumentados que temen denunciar un crimen, por miedo a la deportación y que sus familias queden destrozadas”, expresó Villanueva en un comunicado. “Como alguacil del condado de Los Ángeles, soy responsable de la seguridad pública de todos, independientemente del estatus migratorio”.

El sheriff, en el pasado, ya había determinado una prórroga al traslado de presos a ICE desde el mayor sistema carcelario del país, pero era temporal para evitar la expansión del coronavirus.

Desde este momento, el departamento no transferirá a ninguna persona si ICE solo cuenta con una orden de detención civil (detainer); por lo que “marcan una línea entre aplicación de la ley federal de inmigración”.

Villanueva comunica su “rechazo categórico de la subvención del Programa Estatal de Asistencia a Extranjeros Criminales que esencialmente vendió la información de nuestra base de datos de reclusos indocumentados por fondos federales”.