106 escuelas públicas de Detroit hicieron oficial la decisión de prohibir la entrada al Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de los Estados Unidos (ICE) y a la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos (CBP) para que las familias inmigrantes se sientan tranquilas al enviar a sus hijos al colegio.

La política de “ciudad santuario” del Distrito Comunitario de las Escuelas Públicas de Detroit cierra las puertas a las autoridades federales migratorias, de ingresar a las instituciones educativas sin una orden de registro y el personal del distrito no debe compartir información sobre el estatus migratorio de los estudiantes.

Cerca del 13% de los niños que asisten a las escuelas de Michigan tienen al menos un padre inmigrante. Más del 80% de los hijos de padres inmigrantes nacieron en los Estados Unidos.

El superintendente del distrito escolar, Nikolai Vitti, explicó por qué anunció las medidas de no dejar entrar agentes migratorios, en una reunión comunitaria después de la redada en las plantas de procesamiento de aves de corral, en Mississippi en agosto de 2019, donde alrededor de 700 trabajadores fueron detenidos.

Además, ICE y la CBP clasifican a las escuelas como “ubicaciones sensibles” (lugares donde no pueden entrar) y no están bajo vigilancia, arrestos, entrevistas o búsquedas de inmigrantes ilegales.

Fuente: Mundo Hispánico