Tras la decisión de derogar el programa de Acción Diferida para los Llegados en la Infancia (DACA), algunos miembros del ayuntamiento de Los Ángeles, buscan la manera de proteger a los “dreamers” de deportación.

A pesar de que el alcalde Eric Garcetti ha insistido en que Los Ángeles es una ciudad santuario en todo menos en el nombre, los concejales Herb Wesson Jr. y Gil Cedillo–quienes enviaron una carta al presidente en agosto pidiendo que no revocara DACA– reabrirán el debate sobre si la ciudad angelina deber ser oficialmente etiquetada como tal.

Los concejales hoy presentarán una medida para que Los Ángeles se convierta en “ciudad de santuario” o “ciudad santuario”. La discusión sobre qué frase utilizar se entablará con el fin de proteger a los jóvenes que acaban de ser reintegrados al conjunto de personas susceptibles a la deportación.

Asimismo, Peter Schey, defensor pro-bono y asesor jurídico de la ciudad, presentó un informe el jueves en el que recomienda nombrar a Los Ángeles “Zona Libre de Aprehensiones de Soñadores”.

De acuerdo con el informe, la ciudad podría impedir la deportación de dichos jóvenes indocumentados proporcionándoles cartas que detallen sus derechos legales, redactadas por abogados, que podrían presentar al encontrarse con un agente del Servicio de Inmigración y Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés).

El informe también recomienda que la ciudad provea financiación y recursos para que cualquier “soñador” que sea detenido por ICE cuente con representación legal, y que implemente un “Decreto de Derechos Humanos” para garantizar que los derechos legales de los inmigrantes sean respetados.

El informe, sin embargo, no incluye un presupuesto.

Fuente: La Opinión