Francisco Rodríguez: De hijo de inmigrantes a rector del mayor distrito de colegios del país

El distrito de colegios comunitarios de Los Ángeles (LACCD) está considerado como el mayor distrito de colegios del país y abarca nueve colegios, que van desde Woodland Hills y Sylmar, hasta Los Ángeles y Wilmington. Más de 135,000 estudiantes acuden a sus aulas, ya sea para iniciar una carrera, para aprender un oficio, o para ampliar su educación. Más del 56% de ellos es de origen latino.

En 2014, el doctor Francisco Rodríguez fue nombrado rector de LACCD. El hijo de inmigrantes mexicanos, quien previamente se desempeñó como Superintendente y Presidente del distrito escolar de Mira Costa y como Presidente de Consumnes River College, no olvida sus orígenes y sus raíces hispanas.

“Mis padres son oriundos de La Barranca de Santa Clara, en Jalisco, México”, recordó el educador. Su padre llegó a San Francisco, California, en los años 40 y, a los años, lo siguieron su madre y sus hermanas.

“Vengo de una familia binacional. En momentos como estos, en los que se vive un clima de ignorancia y hostilidad hacia los inmigrantes, yo siento orgullo de mis padres. Como tantos otros inmigrantes que llegan al país, su única misión era trabajar y ganarse la vida de manera honesta”, señaló.

Rodríguez contó que durante 35 años, su padre trabajó en una fábrica, y su madre, en una lavandería industrial.

“Por más de 30 años, mi madre trabajó de pie, lavando los manteles de restaurantes lujosos en San Francisco. Ni ella, ni mi padre jamás perdieron un día de trabajo”, describió, ejemplificando el esfuerzo de los inmigrantes que laboran para ofrecerles a sus familias una vida mejor .

¿Cómo se siente haber crecido rodeado de hermanas mujeres?

“Yo diría que me enseñaron bien”, respondió riendo. “Crecí rodeado de mujeres fuertes, y es por ello, que siento tanto respeto por la mujer. Gracias a mi madre y a mis hermanas aprendí, entre muchas cosas, a apreciar el esfuerzo que realizan las mujeres, su resistencia única y su valor”, remarcó.

Rodríguez destacó las cualidades de las familias latinas inmigrantes como la suya.

“En mi familia, somos como los nopales, no nos rajamos por nada”, dijo riendo. “Mis padres y mis abuelos siempre nos inculcaron el valor de la educación, del esfuerzo y del trabajo duro, de la fuerza que existe en la persistencia. Nos transmitieron la importancia de ser resistentes frente a las adversidades, y por sobre todas las cosas, nos inculcaron el valor de tratar a todos con respeto e integridad”.

De ingeniero a profesor

De niño, Rodríguez soñaba con ser ingeniero civil y sentía pasión por los edificios, por las estructuras de puentes y otras obras de ingeniería. No fue hasta sus años de estudiante en la universidad, que descubrió su vocación de educador, luego de que le ofrecieran ser tutor de matemática de otros estudiantes.

“Cuando empecé a enseñar, inmediatamente descubrí el poder que tiene la educación”, compartió. “La educación es definitivamente una de las herramientas más poderosas que tenemos en la sociedad”. Desde entonces, Rodríguez edificó su trayectoria de 30 años de liderazgo en el sector educativo.

¿Qué significa ser latino?

“Yo diría que cada fibra de mi cuerpo siente orgullo de mis raíces latinas y es por ello que nunca quise perder mi lenguaje”, aseguró.

“Mi vida no empezó el día que nací. Cuando llegamos a este mundo, ya traemos una herencia fuerte. Los latinos venimos de personas inteligentes, que ya conocían la tierra, sabían interpretar las estrellas y conocían de astrología”, señaló. “Los latinos somos América. Fue la frontera la que nos cruzó, nosotros no cruzamos la frontera. Y es precisamente esa identidad, ese orgullo, lo que nos hace fuertes y nos mantiene de pie en tiempos difíciles”, concluyó.

Fuente: El Diario NY

Noticias relacionadas