Beneficiarios de DACA reciben residencia legal gracias a su padrastro

Los sueños no terminaron, siguieron sus instintos y su corazón y hoy tienen lo que necesitaban para estar tranquilos.

Con toda la actitud de un boxeador profesional, Jonathan Minero Villareal entrena cinco días a la semana por dos horas en un gimnasio de Santa Fe Springs. Su sueño es llegar a ser in pugilista como Muhammed Ali o Julio César Chávez.

Sin embargo, una de las peleas más duras de su vida recientemente la ganó con la ayuda de su familia. Jonathan y sus dos hermanos, Christian de 21 años y Alondra de 20, recientemente obtuvieron su residencia legal gracias a la ayuda de su padrastro.

Cuauhtémoc Martin Laureano, de 45 años, es ciudadano estadounidense y ha estado casado con Alma Laureano, la madre de los jóvenes, por los pasados 10 años. Ella logró obtener su residencia legal hace algunos años, pero no pudieron incluir a los—entonces—niños.

Laureano dijo que él siempre ha visto a los jóvenes como sus hijos y le pesaba que no tuvieran un estatus legal permanente.

“Yo lo miraba muy imposible porque como están las cosas ahora no se sabe”, dijo Laureano.

Dreamers

En el 2013, los hermanos solicitaron la Acción Diferida para los Llegados en la Infancia (DACA), pero para Jonathan no era suficiente.

“Me acuerdo que uno de los managers de boxeo me dijo que mis oportunidades estaban muy cortas por la falta de papeles”, recordó el joven de 23 años.

Mientras tanto, sus hermanos enfrentaban una situación similar. Alondra recuerda que durante sus años de secundaria nunca se preocupó de su estatus migratorio. “Mis padres me decían que sólo me enfocara a mis estudios”.

Pero al estar en el colegio comunitario de Ventura y empezar a trabajar su situación migratoria tomó relevancia. “Mi permiso se iba a vencer y no sabía qué iba a hacer”, dijo la joven, quien quiere asistir a una universidad privada en Santa Bárbara.

Debido a que los hermanos habían ingresado al país ilegalmente necesitaban tener una entrada legal. Los hermanos lograron salir del país el verano del año pasado gracias al permiso de salida condicional conocido como Advance Parole que obtenían los beneficiarios de DACA, el cual ya no está vigente.

“Casi toda mi familia me decía que no viajáramos a México, que eso no era real y que no íbamos a poder regresar”, recuerda Jonathan. “Pero yo dije que les iba a comprobar que estaban equivocados y lo logré”.

Al reingresar se comenzó a hacer el proceso de “Adjustment of Status” (AOS) o Ajuste de Estatus para los tres hermanos, dijo la abogada Nieto. En agosto del 2017 los jóvenes recibieron su tarjeta de residencia legal.

Entre los comprobantes necesarios para solicitar una residencia legal por medio de un padre/padrastro ciudadano están:

  • el acta de matrimonio de los padres.
  • declaración de impuestos si el hijo/hijastro aparece como dependiente.
  • registración de la escuela, fotos familiares y el certificado de ciudadanía o acta de nacimiento del ciudadano que va a emigrar al residente.

Nieto dijo que lo más importante en estos casos de inmigración, aparte de recibir asesoría adecuada, es confiar en su instinto.

“Hablamos de leyes pero no entendemos exactamente cada caso. Deben usar su instinto y pedir opciones de varias fuentes”, recalcó la abogada.

Fuente: La Opinión

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